Siempre que viajo en solitario, compro solo mi tiquete de avión, sale mas a cuenta comprar otras rutas en destino, bueno, eso siempre lo había practicado y funcionaba bien, ¿ Porque aquí no? Así que en el hotel me sugirieron una agencia de viajes para armar mi itinerario: Santiago- Viña del Mar- Valparaiso y finalmente Puerto Montt, puerta de entrada a los Andes y los fiordos de la Patagonia.
La dueña de la agencia, me cobró por la ruta un pastón, en dólar recuerdo, -¿tanto así?, le pregunté- Te estoy dando buen precio - me respondió y añadió, porque te estoy juntando con otro grupo de otros hoteles para que les salga a todos mejor precio, además yo tengo un sobrino que vive en Viña del Mar, cuando estés en Viña, el te puede llevar a conocer mejor la ciudad y Valparaiso y continuó, él estará encantado de hacerte de guía. -Vale! ok ,- le respondí. Con ese argumentó, me convenció y estaba tan cansada que no quise indagar más, además pensé, que el trabajo fue arduo y en éstas vacaciones me lo merecía, porqué no? Ala!!! a disfrutar!
El pequeño autocar me recogió en el hotel de Santiago y en menos de dos horas ya estaba en el Hotel O'Giggins de Viña del Mar, no sin antes hacer un par de paradas en un mirador con vistas a la preciosa Viña del Mar y uno más en la ciudad.
No espere, gran cosa y salí a tomar el tren rumbo a Valparaiso y la Sebastiana de Neruda me moría por ir allí. Valparaíso es una ciudad y puerto de Chile, capital de la provincia y Región de Valparaiso. Constituye el núcleo o centro administrativo, institucional y universitario del conglomerado denominado Gran Valparaiso, junto a las comunas de Viña del Mar, Quilpué, Villa Alemana y Concón. Valparaiso es el núcleo o centro administrativo, institucional, sede del Congreso Nacional de la región y de otras instituciones del estado.
Valparaiso
A menos de dos horas en coche y un poco mas en tren salgo desde Santiago, se puede tomar transporte rumbo a las ciudades portuarias de Viña del Mar y Valparaiso. Dos ciudades encantadoras, y de contrastes importantes, vecinas una de la otra que compiten de manera diferente.
Valparaiso gran centro administrativo y puerto comercial del pacífico, Viña puerto turístico y balneario. Valparaiso clásico y colonial, Viña, neogótico y moderno. Valparaiso el multicolor, Viña, la elegancia y sofisticación, Valparaiso de Neruda y la Sebastiana -por su puesto, en ella me recree-, Viña y La quinta Vergara - hermosa quinta, cuya casa hospeda el museo de bellas artes, tiene un estilo neogótico inigualable.
De regreso al hotel, después de mi fantástico día en Valparaiso, tomé una ducha y descanse, no pasó mucho tiempo cuando, recibí llamada del que sería mi Cicerone el día siguiente. Resulto ser un chico encantador, como de mi edad, muy formal y amable que me hizo sentir cómoda en pocos momentos. El recorrido resulto excepcional y la preciosa ciudad me atrajo poderosamente.
Un poquito de historia:
Viña del Mar es una ciudad y comuna chilena perteneciente a la provincia y región de Valparaíso, es un ciudad turística costera , conocida por sus jardines, playas y edificios de gran altura. En el parque Quinta Vergara se encuentra el anfiteatro de la Quinta Vergara, el palacio Vergara, de principios del siglo XX, y el Museo Artequin, que exhibe copias de obras de arte prestigiosas
Viña del Mar
De regreso con mi guía, en un restaurante me invitó a degustar una crema de cebolla y una mariscada, típicas de una ciudad portuaria, no en vano Chile, tiene fama por su comida de mar. Luego, en la tarde una vuelta por la periferia y me dijo- vamos te llevare a un lugar típico de Viña para divertirse y pasarla bien-. Que bien! me encanta integrarme en la cotidianidad de una ciudad. Seguido, el evento . La primera foto, a la izquierda, me sitúa ahí como espectador.
👉 Una Anécdota que paso aquí, pero pudo pasar en cualquier lugar del mundo, donde la xenofobia y el machismo están aún fuertemente instalados, pocos piases se salvan.
La gente bailaba animada y un karaoke, en medio de uno y otro baile resultaba entretenido. De repente la acción paso al salón principal, las chicas se divertían con objetos fálicos que salían de sus empaques como sorpresas inesperadas. Un chico alto, moreno, esbelto, era el centro de atracción, tenía un ritmo increíble y ellas se divertían con él y sobre él, sacaban pañuelos de colores, le amarraban a una silla mientras un coro de gente le animaba ¿ Qué es esto? ¿ Una despedida de soltera? - le pregunte a mi Cicerone. -Nooo! que va-,se apresuró a contestar y continuó, sólo se están divirtiendo. Queeeeee!, el hacía de bufón y hombres y mujeres le toreaban. Pero que hacen, le dije a mi compañero, ¿ y él, por qué no sale de allí? ..¿ puedo ir a bailar con el? Su mano atrapó mi puño fuerte contra la mesa - No te atrevas a hacerme eso- me dijo. Yo le miré incrédula, y mi voz en off me siguió: ¿A que siglo, éste hombre me ha traído? Nos vamos no quiero estar más aquí!!!-- respondí.
Salimos, en el camino me conto que allí aún era muy latente el racismo, y que era una sociedad clasista. Vaya por Dios!, ésta preciosa ciudad había sucumbido como tantas otras al legado de la conquista y la colonia. Una ciudad en la que me hubiese encantado vivir pero las ganas se borraron tan rápido como cuando limpias la tiza de una pizarra.
Quería irme al hotel, pero mi Cicerone me dijo...-Déjame borrarte esa impresión- no todo aquí es así, vamos a Valpa -Valparaiso- allí, iremos a un sitio que se te encantará y además tienes que ver el puerto por la noche es espectacular!...lo dejamos para la siguiente noche.
👉UNA NOCHE DE COPAS UNA NOCHE LOCA
Llegamos y le asistía la razón, Valparaiso es tan encantador de noche o más que de día y abrí la mente a percibir otra sensación. Me llevó a un discoteca, que más bien era como una cueva oscura y con luces muy tenues. La gente hablaba y bebía amistosamente y el ambiente era diametralmente opuesto al de Viña del Mar. Mi compañero me tomo de la mano - déjate guiar- me dijo, pues nos tocaba serpentear para ir de un lugar a otro, podíamos beber una copa en un lugar y resultar en otro donde la vista perdía el escenario anterior. No pude tomar fotos porque todo era tan oscuro, un escenario perfecto para jugar a las escondidas... y así lo hicimos, Jajaja... toda la noche bailamos correteando, tratando de encontrarnos y perseguir el uno al otro y las risas no se hicieron esperar.
Creo sin temor a equivocarme, que fue una Crazy Crazy Nigths, una noche de copas una noche loca, sin igual! y en verdad había olvidado el mal trago de aquel lugar en Viña del mar donde tengo la conciencia clara que eso algún día cambiará.
Ya era de madrugada cuando salimos de aquel mágico lugar, yo estaba tan cansada que recosté mi cabeza en el coche y cuando desperté abrazada por el cálido rayo del sol, estábamos frente al mar. Salí, a tomar el aire fresco de la mañana y observar ese horizonte al que mis pasos curiosos me habían llevado.
En cuanto a las fotos, me las había tomado mi compañero de juego y yo me enteré, cuando estaba de regreso en casa, 15 días después. Las había enviado por e - mail, con una nota que decía... Recuerda, cuanto reímos ese día!
Esa misma tarde ya en el hotel preparaba de nuevo mis maletas, salía en Ómnibus para el anhelado Sur. Viña y Valparaiso me dejaban un sabor agridulce que nunca olvidaré!
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